Nuestra Historia
A mediados de los años ochenta, el Hospital Universitario San Jorge de Pereira recibía numerosos niños con cáncer, pero no contaba con un Servicio de Oncología Pediátrica para atenderlos adecuadamente.
Ante esta situación crítica, en octubre de 1986 el pediatra Germán Botero buscó apoyo y contactó a María Teresa de Toulemonde, una ciudadana francesa radicada en Pereira que había participado en 1985 en la fundación de SANAR Bogotá. Juntos, con un grupo de voluntarios, asumieron el compromiso de ofrecer diagnóstico y tratamiento oportuno a los menores oncológicos de la región.
Hitos fundacionales
Médicos y directivos de SANAR Bogotá viajaron a Pereira para orientar a los voluntarios locales en la constitución de la sección regional.
Con el respaldo del Comité de Cafeteros de Risaralda, el Club de Leones de Dosquebradas, el Departamento de Trabajo Social del Hospital San Jorge y un grupo de voluntarias, SANAR Pereira inauguró formalmente la primera Sala de Oncología Pediátrica del Eje Cafetero.
El Ministerio de Salud otorgó la personería jurídica a SANAR Pereira, consolidando su figura jurídica como asociación sin ánimo de lucro.
Our Mission
Philosophy
Our Story
En sus inicios la Fundación funcionó principalmente como un banco de medicamentos oncológicos, garantizando existencias para que ningún niño tuviera que suspender su tratamiento por falta de fármacos. Con el tiempo, sin abandonar esa misión esencial, SANAR amplió su alcance y hoy apoya a los servicios de hemato-oncología pediátrica del Hospital Universitario San Jorge, Comfamiliar Risaralda y los oncólogos de la región, buscando siempre el mayor bienestar para los pacientes y sus familias.
En 1996 se estructuró el Programa de Apoyo Psicológico y Social, contratando por primera vez una psicóloga y una trabajadora social. Este programa fortaleció el acompañamiento integral a los niños, niñas y adolescentes con cáncer, mejorando la adherencia al tratamiento y ofreciendo soporte emocional y orientación a las familias.
Lo que empezó como una respuesta urgente frente a la ausencia de atención especializada se transformó en una organización sólida y comprometida. Gracias al trabajo conjunto de médicos, voluntarios, instituciones y la comunidad, SANAR








